Colombia enfrenta una de sus mayores emergencias sísmicas recientes: asciende a 132 el número de fallecidos
El terremoto de magnitud 7,4, registrado el lunes en el departamento del Chocó, deja además cientos de personas heridas y graves daños materiales. Los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda, rescate y evaluación de las zonas afectadas.
Colombia continúa este martes en estado de alerta tras el potente terremoto que sacudió buena parte del país durante la mañana del lunes 10 de agosto. El balance más reciente eleva a 132 el número de personas fallecidas y a unas 570 las heridas, mientras los organismos de emergencia mantienen desplegados sus equipos en las regiones más afectadas.
El movimiento sísmico se registró alrededor de las 7:34 de la mañana y alcanzó una magnitud de 7,4, de acuerdo con los reportes del Servicio Geológico Colombiano. El epicentro se localizó en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad cercana a los 100 kilómetros.
La fuerza del terremoto se sintió en amplias zonas del territorio colombiano y provocó escenas de angustia en ciudades como Pereira, Cali, Manizales, Bogotá y Medellín, entre otras localidades.
Pereira, una de las zonas más afectadas
Entre las ciudades que concentran una parte importante de las víctimas se encuentra Pereira, donde las autoridades continúan atendiendo la emergencia y evaluando los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
Los reportes conocidos durante las últimas horas señalan que Pereira concentra actualmente el mayor número de fallecidos, con alrededor de 60 víctimas, aunque las autoridades continúan verificando la información.
En diferentes puntos del país también se han registrado daños en viviendas, edificios y otras infraestructuras. Los organismos de emergencia mantienen inspecciones para determinar cuáles estructuras pueden representar un riesgo para la población.
Las labores de rescate continúan
Con el paso de las horas, los equipos de emergencia han concentrado sus esfuerzos en la atención de las personas heridas, la búsqueda de posibles víctimas y la evaluación de las estructuras afectadas.
Las autoridades han pedido a la población mantener la calma y seguir exclusivamente las recomendaciones emitidas por los organismos oficiales, especialmente ante la posibilidad de nuevas réplicas.
La magnitud de la emergencia también ha obligado a reforzar la coordinación entre las autoridades nacionales, departamentales y municipales para atender las zonas donde se han registrado mayores daños.
Un país que intenta recuperar la calma
El terremoto provocó momentos de gran preocupación entre millones de colombianos. En diferentes ciudades, ciudadanos abandonaron edificios y viviendas como medida preventiva inmediatamente después del movimiento.
La situación continúa siendo evaluada y los balances pueden cambiar conforme los equipos de emergencia accedan a las zonas más afectadas y concluyan las labores de verificación.
Más allá de las cifras, la emergencia deja familias afectadas y comunidades que ahora enfrentan las consecuencias de uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados recientemente en el país.