El caos en la línea C-4 de Cercanías desata la indignación en el norte de Madrid: vecinos y alcaldes exigen soluciones urgentes
Los usuarios de Colmenar Viejo, Tres Cantos, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes denuncian cancelaciones y averías diarias. El regidor colmenareño eleva una queja formal a Renfe tras el silencio del Ministerio de Transportes.
COLMENAR VIEJO / MADRID. – La paciencia de los usuarios del transporte público en el norte de la región ha llegado a su límite. Los vecinos de localidades clave como Colmenar Viejo, Tres Cantos, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes han manifestado su absoluto hartazgo ante el progresivo deterioro del servicio en la línea C-4 de Cercanías, caracterizado por continuos retrasos, cancelaciones imprevistas y recurrentes averías. Ante una situación que califican de insostenible, tanto la comunidad vecinal como los gobiernos locales han alzado la voz para exigir a Renfe un plan de mejoras urgentes.
Falta de respuesta del Ministerio y queja formal a Renfe
La crisis de movilidad no solo se vive en los andenes, sino que ya ha saltado al plano institucional. El alcalde de Colmenar Viejo ha decidido dar un paso al frente al elevar una queja formal directamente ante la dirección de Renfe.
Esta contundente medida llega tras meses de inacción por parte del Gobierno central. El regidor colmenareño ya había remitido una carta oficial al ministro de Transportes, Óscar Puente, el pasado mes de febrero, en la que reclamaba la adopción de medidas correctoras inmediatas para frenar el declive de la línea. Ante la total ausencia de respuesta por parte del ministerio, el consistorio ha optado por presionar directamente a la cúpula de la operadora ferroviaria para exigir responsabilidades.
Vivir en la "incertidumbre diaria"
Para los miles de ciudadanos que dependen de la línea C-4 para trasladarse a sus puestos de trabajo o centros de estudio, el trayecto cotidiano se ha convertido en una lotería. Los usuarios habituales denuncian sufrir una "incertidumbre diaria", donde los horarios oficiales han dejado de ser fiables debido a las constantes complicaciones de la red.
"Ya no sabemos a qué hora vamos a llegar a nuestro destino; las incidencias y los horarios alterados son la norma, no la excepción", lamenta uno de los afectados.
Los municipios del norte de Madrid coinciden en que no pueden seguir asumiendo un servicio deficitario que lastra la calidad de vida y la economía de la zona. Por ello, las administraciones locales aseguran que mantendrán la presión institucional hasta obtener un compromiso firme de inversión y mantenimiento por parte de las autoridades competentes.